jueves, diciembre 15, 2005

El dilema de los jueves: ¿qué es peor, recibir un e-mail sonrojante, o enviarlo?

Tras una semana de descanso del dilema espero que estéis todos con fuerzas para ser radicales sin pudor una semana más. Echemos imaginación y recopilemos: tenemos de momento una pareja enfadica y fascinante y un hijo malabarista; pero no corramos tanto, el hijo y su bongo aún están por llegar, y nosotros nos encontramos en una fase digamos intermedia de nuestra relación con el/la enfadica fascinante. Tras los primeros meses de efusión y entrega generosa de la última croqueta a nuestro nuevo amor, la fascinación empieza poco a poco a evaporarse, y aunque le tenemos cariño a nuestro Lord Chungo, comenzamos a verle de una forma más realista, más o menos como le ven los demás, y lo que quizás es peor, él a nosotros también. Esta fase coincide además con la salida a escena de nuestra relación, los primeros planes comunes, las primeras presentaciones, los "vente al cumpleaños de mi amigo patatito”. Es el momento en que termina el disimulo y el teatrillo de la conquista en el que has dado tu mejor cara (qué agotamiento de fase la del teatrillo, por otro lado) y también es el momento, que puede ser fatal, del intento de hermanamiento de aficiones, aficiones que quizás hasta ahora se han mantenido ocultas por vergonzosas, o que aunque se conocían, nunca se habían compartido o presenciado; y es, en fin, el momento en el que dado que tu pareja ya se considera socialmente TU pareja, y tú la suya, debes responder de él/ella ante el mundo y viceversa. Este momento es difícil porque es un momento impass, es la tierra de nadie, el punto medio entre la fase-fascinación y la fase-la-confianza-da asco-y-ya-hasta-puedes-pasearte-en-bata, y si somos unas malas personas como creo que somos, o al menos yo soy, y fijo que el Lord Chungo lo es también, en este momento impass puede aparecer el sentimiento de vergüenza, y ésta es la dicotomía de hoy. Para esclarecerla aún más, un ejemplo práctico. Pongamos por caso que tu casi-recién estrenada pareja te pide que le vayas a ver a una "actuación”, porque hasta ahora no te lo había confesado, pero algo te olías que una no es tonta, es… ¡cantautor! o, lo que podría ser incluso más terrorífico... ¡cuentacuentos! Ser cantautor o cuentacuentos no es malo en sí (no quiero ser musa de foros de cuentacuentos), pero ¿y si es tu pareja la que se sube a un escenario con un jersey de cuello vuelto y guitarra en mano empieza a cantar a los amores perdidos y la playa bajo los adoquines, o a declamar a Benedetti, y tú estás en primera fila haciendo de novia de España sentada en una silla incómoda de café de cantautor, delante de una minimesa de mármol de café de cantautor, donde apenas cabe tu whisky doble, y tienes que poner algún tipo de cara especial de "ay, ¡qué bien canta mi chico, es un poeta!” pero en el fondo lo que quieres que se te trague la tierra porque te mueres de vergüenza? O, de nuevo dejemos volar nuestra imaginación, supongamos que nuestra pareja está como un tren. Ay, qué bonito. Bien, nuestra pareja está como un tren y hasta ahora pensábamos que era cuestión de genética, pero no, resulta que nuestra pareja, castigo divino, ¡es deportista! Y por supuesto nosotros no lo somos, y no sólo eso, sino que en el cole suspendíamos gimnasia y nos ponemos rojos en cuanto damos tres pasos ligeros y estamos feísimos en chándal. Pero eso tu pareja no lo sabe, y como todo deportista es proselitista por definición, llegará el día que entre cucharada y cucharada de muesli (sí, también come muesli, perdón, es que está como un tren, ¡algo tiene que tener!) te convenza de que le acompañes a hacer deporte. Y entonces, tras cinco minutos de footing, o de peloteo en la cancha, tu pareja, que estará divina de la muerte porque tras años de deporte ya no suda y se tiene estudiado el look, te mirará y te verá todo glamour con tu chándal de BUP echando el bazo delante de los demás deportistas del lugar, y se avergonzará y querrá salir corriendo, y quizás lo haga, porque él es deportista y puede. Así que chicos, visto lo visto, cuál pensáis que es el mejor de los mundos posibles, ¿una pareja con veleidades artísticas que te dedique una canción o un cuento mientras tú te tapas hasta los ojos con la bufanda progre estilo chador buscada para la ocasión, o una pareja deportista que enrojecida no del esfuerzo aeróbico, sino de la vergüenza, no comparta ni entienda tu flato? Avergonzarse o avergonzar, Cantautor vergonzante vs. Deportista avergonzado, he ahí el dilema…

40 Comments:

Blogger mir said...

jo gab... estoy rememorando todas mis historias anteriores... lo voy a meditar con la almohada, y mañana te cuento...

12:55 a. m.  
Blogger Solarisss said...

Acepto gustosamente los reproches que me hiciera una novia deportista por no poder subir corriendo una pendiente del 0,5 %, pero jamás podría superar ser el destinatario de una canción que hablara de una historia de amor surgida dentro del movimiento antiglobalización.

3:33 a. m.  
Blogger Solarisss said...

El Café Libertad y el "Papá cuéntame otra vez" son dos razones más por las cuales la izquierda está tan dividida. Imperdonable.

3:44 a. m.  
Anonymous Ana said...

Dios mio... me siento mucho más cercana a una posibilidad que a la otra, de hecho casi he vivido una posibilidad... Así que como más vale malo conocido me quedo con el cantautor...Aunque te diré que es muuucho más bochornoso que te lean a solas con entonación poética, a ver qué cara pones!!!

9:29 a. m.  
Anonymous Peich said...

Al contrario q Ana, yo he pasado por la situación del deportista avergonzado(aunque él no me lo dijera...pero estoy segura que lo pensó....),y creo q es más fácil de superar q el momento poeta-cantautor.... no sé, es q esas situaciones me estresan mucho... creo q optaría por coger la botella de whisky y salir corriendo!!! sin mirar atrás...

9:59 a. m.  
Anonymous PIN said...

Pues a mi me gustan los cantautores, los cuentacuentos y los deportistas...y si puede ser de tres en tres MEJOR

10:13 a. m.  
Anonymous Gab said...

Pin, te entiendo, pero es que la regla del juego los jueves es decidir entre dos opciones espantosas, aunque sea duro, y aunque sorprendentemente a ti ni te lo parezcan, de todo hay en la viña del señor...
Peich y Ana, qué pasado... Os diré de todos modos que dada nuestra afición artística compartida, no habéis pensado que nosotras somos las "cantautoras" potenciales? y con esos pantalones, jeje...

10:20 a. m.  
Anonymous Aguadora said...

Yo no hago deporte así me aspen, así que tiene que ser el cantautor. Eso sí, me pondría lo más pijo-provinciano que tuviera en el armario, nada de chadores. Y ese mismo día, a la pelu, para que me alisen y me dejen como a Lidia Bosch o a Norma Duval. Devolvería así el rato de vergüenza, yo la paso, tú la pasas.

10:37 a. m.  
Anonymous ana said...

Jajaja, seguramente Gab!! pero de todas formas creo que mejor que yo sea "cantautora potencial" que deportista... Por el bien de todos.

10:54 a. m.  
Blogger launicachica said...

Gran dilema, tenemos que tener en cuenta las variables externas no mencionadas que a saber son:

1. Indice de renovación del repertorio cuento-canción del cantautor vergonzante. IRCC
2. Indice de aburrimiento provocado por el deporte del deportista avergonzado. IAPD

Así pues: Si el índice de renovación..., abreviado IRCC<5 y el IAPD<5 entonces me quedo con el deportistas avergonzado.

Pero Si IRCC>5 y IAPD>5 entonces cantautor vergonzante.

Ahora bien si IRCC<5 y IAPD>5 entonces no me quedo con ninguno y que se vayan a freir esparragos con su cuello vuelto y rockys deportivos.

El ultimo caso es IRCC>5 y IAPD<5 con el cual, al no poder debido a la presión social quedarme con los 2, tendriamos que inclinar la balanza hacia uno u otro según sus habilidades para generar orgamos en su pareja o sus habilidades para hacer exquisitas almejas a la marinera.

Y ahí me pregunto, vosotros que valorariais más ¿orgamos o almejas a la marinera?.

besos,

10:56 a. m.  
Anonymous elena said...

Interesante el dilema de "launicachica", tb evidente la respuesta...
A lo que vamos, prefiero cantautor por supuesto. Siempre es mejor avergonzarse que provocar verguenza...en el caso del deportista jamás hubiese aceptado ir a hacer deporte con él...por lo menos tiene que haber pasado 2 años de relación, o un hijo en común, o algo que le ate a mi de alguna manera

11:27 a. m.  
Anonymous Gab said...

Unicachica, ¡qué análisis! Pues yo creo que ya que estamos en jueves día de excesos, el IRCC y el IAPD serían ambos superiores a 5, excesivos, estamos ante un supercantautor y un superdeportista. Y sigues prefiriendo al cantautor? encima con repertorio...
En cuanto al dilema que planteas, podría ser objeto de estudio de otro jueves, me lo apunto...
Elena, ¡Jajajaja!, eso, sin contrato, papeles, secuestro, hijos o algo de por medio, nada de deporte.
aguadora, peligroso juego ese de a ver quién abergüenza más a quién... aunque he de reconocer que el pelo de lydia bosch dentro de su horterada, me gusta, ay, qué confesiones.

11:39 a. m.  
Blogger mir said...

Bueno, no he dormido pensando en el dilema... Yo, he pasado por el momento cantautor, y por el momento deportista (en otras variables)

La escenificación de un "momento cantautor" provoca un descenso de mi interés en esa relación IRREVERSIBLE. Quiero decir, me gustan muy poco las pijadas/cursiladas/horteradas. El exceso de almíbar me produce urticaria, y no soy masoquista. Una vez que la paso, haré todo lo posible para no padecerla más, incluso desapareciendo.

El momento deportista (obviaré detalles, por los que me leen),me hizo pedir perdón no sólo a él, sino a toda su familia (no nos pongamos dramáticos, todo fue por una sartén...) y desde entonces no he vuelto a pasar por algo parecido. (Si bien es cierto que tampoco he vuelto a salir con nadie desde entonces... -joder, de aquello hace muchos años-)

En fin, que prefiero pasar vergüenza, pero es contraproducente para mi, puesto que si siento vergüenza, SERÁ EL PRINCIPIO DEL FIN de esa relación (sea amor/amistad/laboral... llámalo "x").

En cuanto al dilema "orgasmo-almeja a la marinera", sin ningún tipo de duda lo primero, porque en cuanto a almejas creo que...

12:15 p. m.  
Blogger mir said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

12:15 p. m.  
Blogger mir said...

el de antes lo borré porque pulsé dos veces, sorry.

12:16 p. m.  
Anonymous Gab said...

Por dios, me acabo de dar cuenta de que he puesto avergüenza con b!!! qué vergüenza, con uve!!!!
perdonnnnnnnnnnnnn.
Jo mir, siempre me dejas con intriga, ¿qué será eso del momento deportista-sartén, y pidiendo perdón a su familia...?

12:23 p. m.  
Blogger mir said...

Es una gilipolluá. Me pondré un poco críptica, pero no mucho.

Él no era español. Estaba en casa de su familia, en otro país. Me retaron a cocinar algo ep-pañol. ¿qué más español que una tortilla de patatas?

Corto las patatas, la cebollita, y empiezo a freirlo todo. Llega el momento "hacer la tortilla". Todas las sartenes tenían mucho fondo (10 centímetros mínimo), y un diámetro descomunal, es decir, ninguna era apropiada para el acción y efecto del "volteo".

Podría haberlo intentando, pero me quedé bloqueada y mi "futurible" suegro (por aquel entonces), salió despavorido a un supermercado a comprar una sartén. (No vivían en una población, sino en una casita en la montaña, el pueblo quedaba a unos 20 minutos).

A medida que pasaba el tiempo, yo me sentía peor, idiota, avergonzada (que de eso iba el tema). Volvió a la hora con una sarten con poco fondo... pero OVALADA!!! de unos 40 centímetros de eje mayor y unos 25 de eje menor. No había plato en esa casa capaz de superar el volteo de esa sartén.

Armada de valor y con los huevos batidos, me dispuse a hacer la "tortilla de patatas ovalada", y cuando llegó el temido momento de darle la vuelta, la tortilla invadió toda la encimera (y parte del suelo) cual tsunami...

No había agujero suficientemente profundo en ningún lugar de ese país para que yo me escondiera. Me puse muy nerviosa y para acabar de rematar la faena, me puse a llorar delante de todos... (esta confesión no tiene precio... me debéis todos y todas una caña...)

Acabé pidiendo perdón en todos los idiomas que conozco. Sé que por un momento me odiaron.

12:49 p. m.  
Anonymous Simbiótico said...

Abogo por una tercera vía, que llamaremos "del dolor", con la esperanza de que, una vez superado su umbral, comience de nuevo el placer: empatarse con Ismael Serrano (¿queda un huequito entre tunos y mimos?). El muchacho parece fuertote, y no por casualidad. De modo que, a la vuelta de la clase de "batuka" (dolor, dolor), y sin despojarse de los calentadores, ni de la cinta del pelo con dos raquetitas cruzadas, el trovador te abrasa con un par de tonadas que te hacen añorar a Labordeta, o al mismísimo tipo que va de negro, tiene los ojos chinos y sería el elegido para acabar con los marcianos en la versión española de Mars Attacks!

12:50 p. m.  
Anonymous Yomisma said...

Una vez conocí a un deportista que era cantautor en sus ratos libres.... no funcionó. Tb salí con un cantautor cuyas canciones hablaban de deportes, pero no cantaba a los deportes alternativos (hubiese tenido mas sentido), cantaba canciones dedicadas al Madrid y a Iker Casillas... La cosa es que las dos opciones son bastante malas, pero puestas a elegir, el deportista tiene mas posibilidades de tener mejor tipín

1:26 p. m.  
Anonymous Bertich said...

Yo sin duda prefiero hacer el ridículo, la vergüenza ajena me puede y sin embargo el ridículo lo hago constantemente y ya lo he superado. Tengo una pareja del gremio de los deportistas y me ha visto jugar a las palas en la playa con la mano libre de la raqueta en jarras...y he sobrevivido!, la primera vez llevábamos juntos un mes y medio y él jugaba en un liga autonómica...ahora que lo pienso qué valiente fui...hoy nos unen dos hijos y yo sigo retándole a las palas, yo no juego mal, es que tengo mi propio estilo, como "fosburi" o como diablos se escriba.
En realidad él dice que le enternezco...

2:48 p. m.  
Anonymous v´c said...

y nosotros? nadie piensa en el cantautor y/o deportista? piensas en su sonrojo cuando oye según qué cosas tuyas en según qué compañía? tenemos que hablar de sentimientos, y tu no eres capaz hacer unos kilómetros en bicicleta (auténtico divan de psiquiatra)? no estás siempre con "hagamos cositas juntos"?

orgasmo o almeja? cual es el dilema? benedetti dixit

3:40 p. m.  
Anonymous elena said...

bertich, no te conozco, pero me das envidia en cada cosa que pones...y nosotros hablando de almejas,orgasmos e Ismael serrano. Estas claramente a otro nivel

3:51 p. m.  
Blogger esaro said...

No me puedo creer que no haya ninguna chica que estuviera en el equipo de baloncesto del barrio!! Eso haría la decisión más fácil. Yo sin duda prefiero pasar vergüenza ajena, que es algo que no llevo mal del todo

4:36 p. m.  
Anonymous Gab said...

No sé de qué te sorprendes esaro, esta cocina no es deportista, ¡es requisito imprescindible para entrar!
Bueno, bueno. Primero, mir, y sus historias para no dormir, madre mía, bastante vergonzosa, sí señora, sobre todo la pérdida de papeles final. Pero seguro que les caíste guay, en plan esforzada por agradar. Y aprendieron cómo se hace una tortilla.
Simbiótico, ¡bienvenido! ya era hora majete... Tu tercera vía me mola en todo su horror, pero hoy no vale. Los jueves hay que elegir y no se pueden combinar opciones.
Yomisma, jolín qué relaciones. Me estoy imaginando unas baladas a Iker tremendas.
Bertich, jajaja, efectivamente, un plano superior.
V´c, ¡pues eso digo yo! que tengo mi vena artística confesada en este blog tiempo ha, y compartida por asiduas visitantes de esta cocina que no nombraré, y es terrible, con atuendo y todo. La pareja que supere eso con sonrisa y sin atisbo de sonrojo se lo merece todo!

4:50 p. m.  
Anonymous Helena said...

Deportista, deportista, deportista! Sin duda alguna. Yo antes paso por vestirme de lycra y usar tiny-top, que por el pañuelo palestino y el "es que mi chico es muy sensible" que estaría en mi boca continuamente para justificar ante mis amigos al interfecto. Además, de esa guisa y a los dos pasos del footing de los domingos, el deportista me miraría con horror y me diría un amable y condescendiente "cari, espérame en casa, que por hoy es suficiente". Y si quiere todavía seguir conmigo a pesar del ridículo espantoso, es amor verdadero, porque a mí hay que verme de lycra... Y si todavía le preocupa mi salud física y mi afición por los whopper, pues un kit de gimnasia pasiva por Navidad. Y encima, estaremos los dos buenos. Todo ventajas.
Gab, creo que ninguno de los dos ejes del dilema se libran del muesli.

6:30 p. m.  
Blogger esaro said...

Hell querida es que en tu caso ya sabíamos que no hay nada que lleves peor que la vergüenza ajena!! No vale interponer conflictos personales que superan la barrera de lo fisiológico en el dilema de los jueves, no está eso en los estatutos del blog Gab??

6:42 p. m.  
Blogger esaro said...

O mejor llamarlo Glebstatut?

6:43 p. m.  
Anonymous clo said...

Yo, como Helena y Bertich (sí soy yo!), también llevo fatal lo de la vergüenza ajena, así que prefiero avegonzar... pero me temo que lo consigo aunque no use chandal de licra, me pongo a colorines -literalmente, no exagero- y eso me delata!

8:45 p. m.  
Anonymous vuelve la afortunada said...

Llego tarde, veo que esto está hirviendo. Mi amor propio es muy grande, pero definitivamente prefiero ser una mala deportista- que lo soy sin duda alguna-,patosa tipo mir-que también lo soy, y sin ánimo de ofender- que sentir vergüenza de la persona con la que estoy, ya que eso sería el principio del fin. No me importaría nada que no supiera nadar, por ejemplo, que es lo único que sé hacer bien (en lo que a deportes se refiere, no soy tan crítica conmigo misma), o que tocara en un grupo de nombre impronunciable...Quiero decir con esto y ya sé, Gab, que no me lo vas a permitir, que prefiero provocar sentimientos de vergüencilla, pero es que mi chico ya puede hacer lo que quiera...que no voy a sentir vergüenza...

9:36 p. m.  
Blogger mir said...

afortunada, eso mismo era lo que yo quería decir, pero me hice un lío con las tortillas y las carreras, y los calentadores rosas de Ana Obregón, y las canciones de Ismael Serrano...

10:36 p. m.  
Anonymous Bertich said...

Elena sin hache, soy consciente de que estoy en el paraiso, pero sabes qué pienso, que hay un momento en toda relación en el que se está así (cuando la persona realmente importa claro, hablo de relaciones-relaciones), el truco es agarrar el momento y no soltarlo, y ser consciente todos los días -y varias veces- de la suerte que tienes.
Nosotros lo hacemos, quizá porque yo anteriormente tuve un "concentrado de relación merde" osea todo lo malo que puede pasarte en una relación durante 7 años, así que cuando llegó una buena no dejé que se escapara...pero quién sabe, quizá al haber tenido ese súperconcentrado de horrores tan jovencita luego el destino me mandó a la joya que tengo al lado...no os diré más que para hacer los cascos azules utilizan de molde su culo...(Clo y Andrea saben que es verdad, quizá Gab también) perdón por la ordinariez pero es viernes y ya no puedo más!

12:51 p. m.  
Blogger Anunska said...

Yo me quedaría con el cantautor, pero es que es una desviación que tengo desde pequeña, que ponen mucho... Será que tenía en casa sesiones de Serrat y Silvio Rodriguez, y claro, eso marca.

Por cierto: me mola tu blog :)

1:21 p. m.  
Anonymous elena said...

por dios bertich! tu pareja tiene el culo como un casco! a lo mejor me cambio de bando y me voy a pasar verguenza con el deportista...

1:31 p. m.  
Blogger DINOBAT said...

Buena la historia, algunas sonrisas se posaron en mi boca, a eso le dicen "compartir", mezclado con un poco de tolerancia, jodido?, bastante, es que en lo que se van las hormonitas estas que descubrieron todo se pone cuesta arriba, bueno tu blog!, volveré, saludos,


JD

4:58 p. m.  
Blogger Andrea said...

Confirmo lo del casco-culo. Por dios, bertich, qué descriptiva!!!

5:37 p. m.  
Anonymous guadiana said...

prefiero al deportista, seguro que al cantautor le salen mejor las almejas.

8:15 p. m.  
Anonymous Bertich said...

Elena, debes, DEBES pasarte al deportista...aunque a veces joroba un poco que tenga el culo más reprieto que yo...efectivamente estoy descriptiva Andreaki pero esque es vierrnessss y eso justo antes de navidad en una madre que tiene que vestir a la niña "con motivos navideños" para la fiesta del cole es mucha tela...perdona Gab la intromisión en tu glob con mis problemas maternos, como no tengo el mío propio...estoy pensando que hacer uno de madre-profesional-quevadeculo puede estar bien, y si no lo está al menos me librará del diván pero no de este porque soy adicta!
Me callo.

9:40 p. m.  
Blogger Solarisss said...

Creo que después de lo que ha dicho Bertich, Andrea va a visitar más la línea verde.
Mi "caso" sirvió para que sacaran el molde del tricornio de la Guardia Civil.

11:35 a. m.  
Blogger Daniel García said...

yo creia que habia que elegir entre recibir un e-mail sonrojante o enviarle... eso pone en el titulo! sin embargo el otro dilema es mucho mas interesante... me quedo con el deportista: el cantautor puede torturarte en cualquier momento, al aire libre en un parque, en interiores en una habitacion, cualquier sitio puede ser un escenario improvisado (por desgracia), solo necesita su guitarra. un deportista en cambio necesita organizarse y solo puede serlo al aire libre o en un polideportivo u otro sitio parecido. por tanto pasariamos muchos menos momentos vergonzosos con el deportista. algo mas: el cantautor puede obligar a todos tus amigos a escuchar una de sus composiciones y dejarte en ridiculo, mientras que el deportista no puede obligar a nadie a irse a correr por ahi con el... (a no ser que le mole una de tus amigas y se la lleve a un parquecito a hacer otros ejercicios mas divertidos)

12:17 p. m.  
Anonymous Xienra said...

Mujer, si declama a Benedetti,..., peor seria que escuchara la COPE, o que lleve politos del lagarto y pelo engominado en vez de jerseys de cuello vuelto, ¿no?

4:44 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home